domingo, 26 de junio de 2011

La crisis moral

JOSEP RAMONEDA 26/06/2011

Como una apisonadora, el discurso de la austeridad se había impuesto a la sociedad. Izquierda y derecha juraban por ella y la convertían en el recurso ideológico para encubrir su incompetencia. Pero pasan los meses y no se ven por ninguna parte los beneficios de esta estrategia ni los resultados de las reformas que la acompañan. Al revés, se nos dice que la situación todavía empeorará, que el crédito no llegará y que los salarios seguirán a la baja. Todos somos culpables, dicen. Todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, todos debemos asumir nuestras responsabilidades. Un discurso obsceno: porque pretende poner en el mismo nivel a los ciudadanos y a los que dieron unos créditos de alto riesgo, con el apoyo del enorme sistema de propaganda y persuasión de que disponen. Y porque, además, los que pusieron en marcha la quimera del préstamo siguen en su mayoría en sus puestos y se han autopremiado por el desastre provocado con suculentas recompensas en bonos y otras prebendas. Por ahí se ha empezado a romper el hechizo.

Ante tanto abuso, el tabú ha empezado a resquebrajarse. La gente sigue teniendo miedo, pero ha empezado a perder el respeto. Ahora, a nadie le sorprende oír que la doctrina económica sobre la que está montada la ortodoxia política sabe mucho de grandes cifras, pero nada de economía real. Del mismo modo, cada vez es más usual que la gente se pregunte lo que el discurso de la austeridad esconde: ¿cómo se puede conseguir que una economía se recupere si lo único que se hace es recortarla por todos lados? ¿A quién beneficia este juego cruel? Creo que el caso de Grecia representa el principio del final del engaño. ¿Cómo nos podemos fiar de quienes imponen unas medidas de rescate que todo el mundo sabe que son imposibles de cumplir?

A la vista de este espectáculo, la sociedad va pasando poco a poco del miedo y la inquietud a la desmoralización. El mensaje que llega es descorazonador: tomamos las medidas que tomamos porque los mercados lo ordenan y no tenemos capacidad para desafiar su voluntad. Se puede decir más fino: los mercados, para que funcionen, deben ser regulados. España por sí sola no tiene potencia para hacerlo, solo sería posible si Europa actuara como un cuerpo único. Hoy por hoy, es una quimera. Por tanto, entreguémonos a los mercados. ¿Qué ánimo puede tener la ciudadanía ante tal manifestación de impotencia de la política?

En este contexto, hemos sabido que el presidente del principal banco de España ha estado defraudando a Hacienda durante un montón de años. Él mismo lo ha reconocido al regularizar una cantidad importantísima de dinero que tenía depositada en un banco suizo. No he oído o leído ni una sola reacción. Ningún dirigente político ha hecho comentario alguno ante una noticia que en las circunstancias actuales no debería pasar sin consecuencias. No he visto un solo editorial de periódico sobre el tema. ¿Por qué? Es fácil de deducir: porque la capacidad de intimidación de un banco de esta envergadura es infinita; y porque muchos otros han hecho lo mismo que el señor Botín. ¿No es esto realmente desmoralizante para la ciudadanía? ¿Qué ha de pensar el asalariado que cumple escrupulosamente con sus deberes fiscales?

Y, sin embargo, el presidente del Gobierno sigue a lo suyo, dispuesto a hundir definitivamente al partido socialista, a costa de unas reformas que solo él cree que le harán pasar a la historia, puesto que los mercados y los bancos las consideran insuficientes, y la ciudadanía, abusivas. Y el Partido Popular, que debería ser la intachable oposición dispuesta a asumir el relevo, practica la geometría política variable, sin respeto alguno ni por las ideas ni por los proyectos, apoyando la limpieza en Baleares y a los corruptos en Valencia, promoviendo la reducción de impuestos donde le conviene y su subida o mantenimiento en otros (Extremadura, por ejemplo), jugando a la xenofobia en unas regiones y a la integración en otras, pactando con los nacionalistas catalanes al mismo tiempo que Cospedal inicia en Castilla-La Mancha el recorte del Estado de las autonomías. No hay principios. Todo vale en función de la cuota de poder. E Izquierda Unida entrega el Gobierno de Extremadura al PP, el mismo día en que los indignados -a los que quiso acercarse y le dieron con la puerta en las narices- exhiben su poder de convocatoria. Ciertamente, además de estar metidos en una crisis económica y política, estamos en una profunda crisis moral de las élites.

domingo, 19 de junio de 2011

Becquerelios y atunes

JUAN JOSÉ MILLÁS 19/06/2011
Las noticias vuelan, se van, emigran, desaparecen, a veces regresan, pero lo normal es que no. Las noticias se instalan en nuestras cabezas como si fueran a quedarse a vivir en ellas y un día, cuando menos te lo esperas, abres los ojos y ves a una noticia extraña ocupando el puesto de la familiar. ¿Usted quién es? Yo soy la noticia del día. La noticia del día, si es muy longeva, puede durar una o dos semanas y ya. Lo que no significa que lo que anunciaba haya muerto o haya dejado de matar, pero muere o mata en una dimensión oculta de la mente. Debería inventarse un periódico que sólo se ocupara de las noticias antiguas. Por ejemplo, ¿qué fue de los responsables de la crisis? Supimos que los habían contratado para resolverla pagándoles el doble de lo que cobraron por provocarla, pero a partir de ahí desaparecieron del mapa, con sus nombres propios y sus trajes azules y sus corbatas de rayas. ¿En qué andan ahora dado que estamos peor que ayer pero mejor que mañana?
En la foto de hoy, unos militares japoneses, debidamente protegidos de la radiación, transportan agua pura y fría a la central de Fukushima mientras ésta vierte el agua enferma al mar, comprometiendo la salud de la cadena alimentaria. El vertido concentraba unos 400 becquerelios por litro y fueron 11.500 toneladas (a 1.000 litros por tonelada). Como nos dio miedo averiguar qué era un becquerelio, miramos hacia otro lado. Ya nos lo explicarán mañana, nos dijimos. Pero no hubo mañana porque las noticias vuelan. A lo mejor ahora mismo nos estamos comiendo los becquerelios con el atún.

viernes, 15 de abril de 2011

Sin título

Untitled by luiszaf
Untitled, a photo by luiszaf on Flickr.

martes, 29 de marzo de 2011

Crímenes económicos contra la humanidad

LOURDES BENERÍA / CARMEN SARASÚA 29/03/2011

Según la Corte Penal Internacional, crimen contra la humanidad es "cualquier acto inhumano que cause graves sufrimientos o atente contra la salud mental o física de quien los sufre, cometido como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil". Desde la II Guerra Mundial nos hemos familiarizado con este concepto y con la idea de que, no importa cuál haya sido su magnitud, es posible y obligado investigar estos crímenes y hacer pagar a los culpables.

Situaciones como las que ha generado la crisis económica han hecho que se empiece a hablar de crímenes económicos contra la humanidad. El concepto no es nuevo. Ya en los años 1950 el economista neoclásico y premio Nobel Gary Becker introdujo su "teoría del crimen" a nivel microeconómico. La probabilidad de que un individuo cometa un crimen depende, para Becker, del riesgo que asume, del posible botín y del posible castigo. A nivel macroeconómico, el concepto se usó en los debates sobre las políticas de ajuste estructural promovidas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial durante los ochenta y noventa, que acarrearon gravísimos costes sociales a la población de África, América Latina, Asia (durante la crisis asiática de 1997-98) y la Europa del Este. Muchos analistas señalaron a estos organismos, a las políticas que patrocinaron y a los economistas que las diseñaron como responsables, especialmente el FMI, que quedó muy desprestigiado tras la crisis asiática.

En la actualidad son los países occidentales los que sufren los costes sociales de la crisis financiera y de empleo, y de los planes de austeridad que supuestamente luchan contra ella. La pérdida de derechos fundamentales como el trabajo y la vivienda y el sufrimiento de millones de familias que ven en peligro su supervivencia son ejemplos de los costes aterradores de esta crisis. Los hogares que viven en la pobreza están creciendo de forma imparable. Pero ¿quiénes son los responsables? Los mercados, leemos y oímos cada día.

En un artículo publicado en Businessweek el 20 de marzo de 2009 con el título "Wall Street's economic crimes against humanity", Shoshana Zuboff, antigua profesora de la Harvard Business School, sostenía que el que los responsables de la crisis nieguen las consecuencias de sus acciones demuestra "la banalidad del mal" y el "narcisismo institucionalizado" en nuestras sociedades. Es una muestra de la falta de responsabilidad y de la "distancia emocional" con que han acumulado sumas millonarias quienes ahora niegan cualquier relación con el daño provocado. Culpar solo al sistema no es aceptable, argumentaba Zuboff, como no lo habría sido culpar de los crímenes nazis solo a las ideas, y no a quienes los cometieron.

Culpar a los mercados es efectivamente quedarse en la superficie del problema. Hay responsables, y son personas e instituciones concretas: son quienes defendieron la liberalización sin control de los mercados financieros; los ejecutivos y empresas que se beneficiaron de los excesos del mercado durante el boom financiero; quienes permitieron sus prácticas y quienes les permiten ahora salir indemnes y robustecidos, con más dinero público, a cambio de nada. Empresas como Lehman Brothers o Goldman Sachs, bancos que permitieron la proliferación de créditos basura, auditoras que supuestamente garantizaban las cuentas de las empresas, y gente como Alan Greenspan, jefe de la Reserva Federal norteamericana durante los Gobiernos de Bush y Clinton, opositor a ultranza a la regulación de los mercados financieros.

La Comisión del Congreso norteamericano sobre los orígenes de la crisis ha sido esclarecedora en este sentido. Creada por el presidente Obama en 2009 para investigar las acciones ilegales o criminales de la industria financiera, ha entrevistado a más de 700 expertos. Su informe, hecho público el pasado enero, concluye que la crisis se hubiera podido evitar. Señala fallos en los sistemas de regulación y supervisión financiera del Gobierno y de las empresas, en las prácticas contables y auditoras y en la transparencia en los negocios. La Comisión investigó el papel directo de algunos gigantes de Wall Street en el desastre financiero, por ejemplo en el mercado de subprimes, y el de las agencias encargadas del ranking de bonos. Es importante entender los distintos grados de responsabilidad de cada actor de este drama, pero no es admisible la sensación de impunidad sin "responsables".

En cuanto a las víctimas de los crímenes económicos, en España un 20% de desempleo desde hace más de dos años significa un enorme coste económico y humano. Miles de familias sufren las consecuencias de haber creído que pagarían hipotecas con sueldos mileuristas: 90.000 ejecuciones hipotecarias en 2009 y 180.000 en 2010. En EE UU, la tasa de paro es la mitad de la española, pero supone unos 26 millones de parados, lo cual implica un tremendo aumento de la pobreza en uno de los países más ricos del mundo. Según la Comisión sobre la Crisis Financiera, más de cuatro millones de familias han perdido sus casas, y cuatro millones y medio están en procesos de desahucio. Once billones de dólares de "riqueza familiar" han "desaparecido" al desvalorizarse sus patrimonios, incluyendo casas, pensiones y ahorros. Otra consecuencia de la crisis es su efecto sobre los precios de alimentos y otras materias primas básicas, sectores hacia los que los especuladores están desviando sus capitales. El resultado es la inflación de sus precios y el aumento aún mayor de la pobreza.

En algunos casos notorios de fraude como el de Madoff, el autor está en la cárcel y el proceso judicial contra él continúa porque sus víctimas tienen poder económico. Pero en general, quienes han provocado la crisis no solo han recogido unas ganancias fabulosas, sino que no temen castigo alguno. Nadie investiga sus responsabilidades ni sus decisiones. Los Gobiernos los protegen y el aparato judicial no los persigue.

Si tuviéramos nociones claras de qué es un crimen económico y si existieran mecanismos para investigarlos y perseguirlos se hubieran podido evitar muchos de los actuales problemas. No es una utopía. Islandia ofrece un ejemplo muy interesante. En vez de rescatar a los banqueros que arruinaron al país en 2008, la fiscalía abrió una investigación penal contra los responsables. En 2009 el Gobierno entero tuvo que dimitir y el pago de la deuda de la banca quedó bloqueado. Islandia no ha socializado las pérdidas como están haciendo muchos países, incluida España, sino que ha aceptado que los responsables fueran castigados y que sus bancos se hundieran.

De la misma forma que se crearon instituciones y procedimientos para perseguir los crímenes políticos contra la humanidad, es hora de hacer lo mismo con los económicos. Este es un buen momento, dada su existencia difícil de refutar. Es urgente que la noción de "crimen económico" se incorpore al discurso ciudadano y se entienda su importancia para construir la democracia económica y política. Como mínimo nos hará ver la necesidad de regular los mercados para que, como dice Polanyi, estén al servicio de la sociedad, y no viceversa.

domingo, 6 de febrero de 2011

“El mundo árabe está en llamas”

Noam Chomsky.

Público
06feb 2011
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El mundo árabe está en llamas”, informó Al Jazeera el 27 de enero, mientras en toda la región los aliados occidentales “están perdiendo rápidamente su influencia”. La oleada de sacudidas se puso en marcha a partir del espectacular levantamiento en Túnez –que expulsó a un dictador apoyado por Occidente–, con repercusión especialmente en Egipto, donde los manifestantes superaron a la brutal Policía del dictador. Los observadores comparan estos acontecimientos con la caída de los dominios rusos en 1989, pero hay importantes diferencias.

Una crucial es que no existe ningún Mijaíl Gorbachov entre los representantes de las grandes potencias que apoye a los dictadores árabes. Más bien, Washington y sus aliados mantienen el bien establecido principio de que la democracia es aceptable sólo en la medida en que responde a objetivos económicos y estratégicos: aplicarla en territorio enemigo (hasta cierto punto), pero no en nuestro patio trasero, por favor, a menos que esté ampliamente domesticado. Sin embargo, la comparación con 1989 tiene alguna validez: Rumanía, donde Washington mantuvo su apoyo a Nicolae Ceaucescu, el más terrible de los dictadores de Europa del Este, hasta que esa alianza se volvió insostenible.Después, Washington aplaudió su derrocamiento y el pasado fue borrado.

Se trata de un patrón estándar: Ferdinand Marcos, Jean Claude-Duvalier, Chun Doo Hwan, Suharto y muchos otros útiles gangsters. Puede que este sea el mismo camino de Hosni Mubarak, junto con los rutinarios esfuerzos de intentar asegurar que el régimen sucesor no se desvíe muy lejos del camino aprobado. Las esperanzas actuales parecen estar puestas en el general Omar Suleimán, recién nombrado vicepresidente de Egipto y leal a Mubarak. Suleimán, durante largo tiempo jefe de los servicios de inteligencia, es despreciado por la rebelión popular casi tanto como el propio dictador.

Un dicho común entre los expertos es que el miedo al Islam radical necesita de la (reticente) oposición a la democracia desde un punto de vista pragmático. La formulación es errónea. La amenaza general ha sido siempre la independencia. En el mundo árabe, EEUU y sus aliados han apoyado regularmente a islamistas, en ocasiones para prevenir la amenaza del nacionalismo laico.

Un ejemplo muy familiar es Arabia Saudí, el centro ideológico del Islam radical (y del terrorismo islamista). Otro de una larga lista es Zia ul-Haq, el dictador más brutal de Pakistán y el favorito del presidente Reagan, quien llevó a cabo un programa de islamización radical (con fondos saudíes).

“El tradicional argumento presentado dentro y fuera del mundo árabe es que no hay nada equivocado, todo está bajo control”, dice Marwan Muasher, antiguo diplomático jordano y ahora director de investigación sobre Oriente Medio del Carnegie Endowment. “Con esta línea de pensamiento, las fuerzas atrincheradas argumentan que los oponentes y todos los que claman por las reformas exageran las condiciones en la práctica”.

Por tanto, la opinión pública puede ser rechazada. Esta es una doctrina de origen antiguo y que se generaliza a lo largo de todo el mundo, incluido el territorio norteamericano. En caso de disturbios, puede que se necesiten cambios tácticos, pero siempre con una
mirada puesta en mantener el control.

El vibrante movimiento democrático en Túnez estaba dirigido contra “un Estado policial, con poca libertad de expresión o asociación y serios problemas con los derechos humanos”, dirigido por un dictador cuya familia era odiada por la corrupción. Esta fue la afirmación del embajador norteamericano Robert Godec en julio de 2009 en el cable publicado por Wikileaks.

Por lo tanto, para algunos expertos, “los documentos de Wikileaks podrían crear un reconfortante sentimiento entre el público norteamericano de que los diplomáticos no están dormidos en los laureles” y que los cables apoyan hasta tal punto la política de EEUU que es casi como si Obama estuviera filtrándose a sí mismo, como Jacob Heilbrunn escribe en The National Interest. “EEUU debería darle a Assange una medalla”, dijo el titular del Financial Times. El responsable de analistas de política exterior, Gideon Rachman, escribe que “la política exterior norteamericana aparece retratada como una política con principios, inteligente y pragmática… La posición pública mantenida por EEUU en cualquier tema es habitualmente también la posición privada”. Desde este punto de vista, Wikileaks socava las “teorías conspirativas” que cuestionan los nobles motivos que Washington proclama regularmente.

El cable de Godec apoya ese argumento, al menos si no vamos más allá. Si lo hacemos, como el analista en política exterior Stephen Zunes informa en Foreign Policy in Focus, encontraremos que, con la información de Godec en la mano, Washington suministra 12 millones de dólares de ayuda militar a Túnez. Como suele ocurrir, Túnez fue sólo uno de los cinco beneficiarios extranjeros: Israel (de manera rutinaria); dos dictaduras de Oriente Medio, Egipto y Jordania; y Colombia, que ha tenido por largo tiempo el peor récord en derechos humanos y la mayor ayuda militar de EEUU en el continente.

La afirmación principal de Heilbrunn es que los árabes apoyan las políticas de EEUU dirigidas a Irán, que fueron reveladas por los cables de Wikileaks. Rachman también se hace con este ejemplo, como los medios en general, aclamando estas alentadoras revelaciones. Las reacciones ilustran el profundo desprecio por la democracia de ciertas personas formadas. No se menciona lo que piensa la población y que es muy fácil de descubrir. De acuerdo con las encuestas publicadas por el Brookings Institution en agosto, algunos árabes están de acuerdo con los comentaristas occidentales de Washington en que Irán es la amenaza: el 10%. Por el contrario, los que consideran a EEUU y a Israel como la mayor amenaza va del 77% al 88%. La opinión de los árabes es tan hostil a las políticas de Washington que una mayoría (el 57%) piensa que la seguridad regional mejoraría si Irán tuviera armas nucleares. Por tanto, “no hay nada equivocado, todo está bajo control”, tal como Marwan Muasher describe la fantasía predominante. Los dictadores nos apoyan. Sus súbditos pueden ser ignorados, a menos que rompan sus cadenas y la política deba ser ajustada.

Otra filtración también parece prestar apoyo a los entusiastas juicios sobre la nobleza de Washington. En julio de 2009, Hugo Llorens, embajador de EEUU en Honduras, informó a Washington de una investigación de la Embajada acerca de “asuntos legales y constitucionales alrededor del derrocamiento por la fuerza del presidente Manuel Zelaya”.

La Embajada concluyó que “no hay duda de que el Ejército, la Corte Suprema y el Congreso Nacional conspiraron el 28 de junio en lo que constituyó un golpe de Estado ilegal e inconstitucional contra el Ejecutivo”. Muy admirable, excepto que el presidente Obama procedió a romper con casi todos los latinoamericanos y europeos al apoyar al régimen golpista y sobreseer las consecuentes atrocidades.

Quizás la revelación más destacada de Wikileaks es una relacionada con Pakistán, reseñada por el analista de política exterior Fred Branfman en Truthdig. Los cables revelan que la Embajada de EEUU también es consciente de que la guerra en Afganistán y Pakistán no sólo intensifica el creciente antiamericanismo, sino también “los riesgos de desestabilizar el Estado paquistaní” e incluso elevar la amenaza de la máxima pesadilla: que las armas nucleares puedan caer en manos de terroristas islámicos. De nuevo, las revelaciones “deberían crear un sentimiento reconfortante… de que los diplomáticos no están durmiéndose en los laureles” (en palabra de Heilbrunn), mientras Washington camina incondicionalmente hacia el desastre.

jueves, 3 de febrero de 2011

Medio mundo ya ve a los EEUU como al enemigo.


La llegada de la democracia en los países árabes va a dar un vuelco en el tablero geopolítco mundial. Nuevas alianzas surgirán y la estrategia diplomática va a jugar un papel tan grande como en las mejores épocas de la guerra fría.

Tal vez, el titular se haya adelantado un poco en el tiempo, pero solo es cuestión de eso. Y no faltando mucho.
El mundo se está volviendo del revés y lo que antes era negro ahora es casi blanco.

Las tensiones derivadas en el mundo árabe acabarán por trazar un nuevo mapa geopolítico en el mundo.
Con nuevas estrategias y alianzas.

De siempre se ha sabido que la estabilidad mundial de este siglo viene dada por la estabilidad que tenga Oriente Medio.
Y por mucho que se opongan bajo cuerda Israel y EEUU para que no suceda lo inevitable, esta ola de cambios que se están produciendo dará lugar, por primera vez, a auténticas democracias dentro del islam situado en el África y Oriente medio.
Sea cual sea el resultado que haya en las elecciones que se celebren en los distintos países árabes, una cosa es segura y en eso, todo el mundo está de acuerdo, que los gobiernos resultantes de las urnas en éstos países ya no serán tan amigables con Israel, EEUU y el problema palestino.
Así como, que estrecharán su lazos con Irán a quién el pueblo árabe le guarda un gran respeto por haber sido el único que se ha enfrentado a la política imperialista americana y a la represión judía en los territorios palestinos.
A Israel se le van a abrir tantos frentes que le van a faltar manos para tapar agujeros.
Temblando supongo que estarán y con razón.
Ese es el problema que sucede cuando uno abusa durante años de su poder.
Que llega a pensar, que esa situación durará siempre.
A EEUU le va a ocurrir un poco más de lo mismo.
A nivel diplomático se va a encontrar con muchos problemas a la hora de aplicar sus políticas.
Aunque tenga cogido ” de los huevos” financieramente hablando a sus “aliados”.
Ya que va a resultar difícil de entender sus motivaciones cuando medio mundo le señale como el culpable de todas las injusticias que suceden en el mundo.
Si miramos con atención bien el mapa, veremos que el mundo musulmán ocupa casi un quinto del mundo.
Si a éstos, le sumamos casi toda latinonamérica especialmente los países que componen el grupo Alba más las grandes potencias China, Rusia e India que aunque no son enemigos tampoco se lo van a poner nada fácil.
Con lo que nos quedamos, con que solo cuenta de verdad el gran imperio, con los paises anglosajones, la UE, Japón, México y a última hora Brasil que se ha ido a la Argentina ayer si los convence para que se decanten por ser más amigable con el imperio.
Por si alguien no sabe a que me refiero cuando hablo de las injusticias que ha cometido o comete los EEUU las voy a enumerar para que se tomen en cuenta en un futuro no muy lejano.
- Injusto bloqueo de Cuba. Un país que será lo que sea pero no es una amenaza para nadie. Nadie es quién para tomar represalias contara un estado simplemente por que no le guste su régimen de gobierno. Y más, si apoya económicamente a las peores dictaduras del mundo.
- Guerra de Iraq. Un país que invadió utilizando pruebas falsas provocando la muerte de miles de personas, la destrucción de toda la economía del país y todo para robarle el petróleo y que sus empresas de armamento y sus finanzas engordasen un poco más.
- Múltiples intentos de asesinatos contra Fidel Castro y Hugo Chavez más todos los que han tenido éxito contra todo tipo de personalidades en todo el mundo a través de sus servicios secretos.
- Instigador y promotor de todos los golpes que ha financiado a lo largo de su historia, empezando con el de Chile de Allende auspiciado por el mayor criminal de guerra de todo el siglo XX, Kissinguer y terminando con el de Honduras.
- Protector y valedor de las mayores dictaduras del mundo. Desde todas éstas que están cayendo del mundo árabe y terminando por los regímenes opresores de Colombia, Honduras y Panamá.
- Su negación del cambio climático siendo con China los que más ensucian el planeta y que hace que no se llegue a ningún acuerdo sobre el tema ya que bloquea todas las iniciativas por lo que el cambio climático se va a hacer inevitable.
- Valedor de Israel en todos los crímenes cometidos contra el pueblo palestino, vetando cualquier resolución en la ONU para que pudiera ser castigados. Con lo que le hace junto a Rusia, China, Israel y Colombia los únicos países que practican terrorismo de estado.
Volviendo al tema geopolítico que va a conllevar la nueva situación se puede decir que A Europa y a España le va a venir esta nueva situación como anillo al dedo, pero que muy bien, tanto en el plano diplomático ( ahora que no nos estaban haciendo ni caso) como en el económico ya que a las grandes bolsas especulativas ya no les interesará por interés geopolítico que su principal aliado sucumba al derrumbe.
Vamos a ser la pretendiente bonita por la que se peleen las grandes potencias tanto EEUU como China y Rusia.
Se podría decir que este cambio de situación nos va a hacer salir de la crisis mas que pitando.
Los judíos están viendo que se van a tener que rascar el bolsillo y mucho, sino quieren verse solos en el mundo.


viernes, 21 de enero de 2011

Los de siempre


JUAN JOSÉ MILLÁS 21/01/2011

Esto parece un juego de mesa siniestro en el que a medida que avanzas aumentan las posibilidades de caer en la casilla de la muerte, en la casilla de la indigencia, en la de la inmigración, en la de las drogas, en la de la cárcel, en la del paro, en la de volver a empezar... Se da además la circunstancia de que cada uno de los jugadores utiliza un folleto de instrucciones distinto. Este señor de 55 años, por ejemplo, acaba de caer en la casilla del paro, de la que no es previsible que salga en mucho tiempo. Este de aquí también, pero este de aquí es diputado, de modo que el Congreso se hará cargo de sus cuotas de la Seguridad Social hasta que sea menester. ¿Por qué esa diferencia entre unos y otros? Ya se ha dicho: porque no juegan con las mismas reglas. A esta mujer, por poner otro ejemplo, le han caído ocho años de inhabilitación por prevaricadora, pero según su folleto de instrucciones tiene derecho a la protección del partido político al que pertenece. Ese otro individuo es un ladrón, pero juega con una carta secreta por la que le prescriben los robos antes del juicio. Y no nos importa nada, nada, porque en los juegos de mesa jamás llega la sangre al río.

Si la realidad fuera auténtica, y no este sucedáneo, las iniquidades en curso provocarían motines, huelgas, asonadas, revueltas, levantamientos ciudadanos... La realidad artificial, en cambio, produce mayormente resignación, de modo que cuando nos tienden una trampa los jugadores nos culpamos a nosotros mismos de lo ocurrido: esto me pasa por negro, o por pobre, o por ingenuo, o por inmigrante, o por alto, o bajo, o listo, o tonto, o escritor, o fontanero... No sabe uno con qué folleto de instrucciones educar a los vástagos. Es como si el horno viniera con mil normas de uso, todas contradictorias entre sí. El problema es que los que se asan son siempre los mismos.

domingo, 16 de enero de 2011

Todo fluye

MANUEL VICENT 16/01/2011

Todo fluye, los átomos, las células, la vida, la historia, los sueños. Nada es lo mismo un segundo después. Si uno fuera capaz de abandonar ese río de Heráclito en el que nadie se baña dos veces y se subiera a un puente, vería el gran espectáculo. La corriente turbia de la materia ha ido arrastrando durante siglos sandalias de profeta, clámides de griegos y romanos, lienzos de almenas, lanzas, arcabuces, el yelmo del Quijote, el puñal dubitativo de Hamlet, bibliotecas llenas de incunables que contenían toda clase de ingenios, hechizos, edictos, anatemas, aventuras y descubrimientos. Hace ya mucho tiempo que por debajo de ese puente ha pasado flotando la cruz desnuda del Gólgota e incluso el Dios de los Ejércitos ahogado. El agua turbulenta continúa anegando copas de oro, jardines burgueses esfumados, las alambradas de Auschwitz, escenas galantes de pintores y escritores olvidados, animales muertos que constituyeron la historia, pero llega un momento en que uno comienza a reconocer como propios algunos fantasmas que el río de Heráclito trae hasta el puente. Entre remolinos del agua cenagosa cuyo légamo se confunde con la memoria llega braceando contra corriente el general Franco abrazado a aquel joven y radiante intelectual de izquierdas que luchó contra su dictadura y que ahora aparece envejecido en televisión con el pelo teñido de azabache y la papada acuchillada vomitando sapos de extrema derecha; por una curva emerge el conjunto de tricornios de 23-F como una bandada de patos salvajes al mando de Tejero, que esgrime el bigote raído y la pistola oxidada entre las tripas blancas de los padres de la patria. De pronto uno se descubre con horror a sí mismo. El río de Heráclito trae revueltos todos los días de tu vida y uno puede verse en la escuela con la pizarra y el mapa de España a la pared, la bicicleta en la playa, en el baile de una verbena. Con un libro de Derecho bajo el brazo atraviesas el ojo del puente, vuelves el rostro y te observas de espaldas aguas abajo hacia el mar sin conocer la ribera. Mientras tu imagen se aleja, te espanta pensar que también ya eres otro. Todo fluye. La vida. La historia. Los sueños. Todo cambia o se hunde. Ahora desde el puente te descubres frente al televisor buscando la CNN y sale Gran Hermano.

viernes, 7 de enero de 2011

Mosca española

JUAN JOSÉ MILLÁS 07/01/2011

"Soy de los que piensan que somos de algún sitio", aseguraba, por lo visto, Chillida. Si lo hubiera dicho delante de mí, le habría preguntado de dónde era yo (tengo problemas de pertenencia). El Estado debería decirnos de dónde somos más allá de lo que pone en el DNI, esa tarjeta de crédito sin crédito. Usted es de Lugo. Vale, soy de Lugo. Busco en Google el nombre de esa ciudad, leo sus características y comienzo a comportarme como uno de allí. Ese servicio facilitaría mucho la vida a los contribuyentes despistados, como un servidor. Podría darse el caso de que le dijeran a uno que es extranjero. Usted es chileno. ¿Chileno? Si ni siquiera he nacido allí. Para ser de un sitio no es necesario haber nacido en él, pues la pertenencia se mide de otro modo (es sabido, por ejemplo, que los de Bilbao nacen donde quieren). Un día vi en Canal + (que no nos lo cierren, por favor) un documental sobre Australia y acabé convencido de ser un aborigen australiano. Todo lo que se decía de ellos me había ocurrido a mí en un momento u otro de mi vida. Recuerdo que me volví y se lo confesé a mi mujer: creo que soy australiano. La semana pasada, dijo ella, vimos un documental sobre la Antártida y creíste que eras pingüino. Llevaba razón. A veces, además de no tener ni idea de dónde soy, tampoco sé a qué especie pertenezco. Una noche, de pequeño, soñé que mis padres eran moscas y todavía no se me ha ido de la cabeza la extraña sensación corporal con la que volé de la cama. No dije nada porque mis progenitores estaban convencidos de ser seres humanos y no era cuestión de darles más disgustos de los que ya les había proporcionado mi nacimiento. Ahora bien, para decirlo todo, creo que éramos moscas españolas, por el bigote de mi padre y la mantilla de mi madre. O sea, que quizá llevara razón Chillida y todos seamos de algún sitio.

sábado, 25 de diciembre de 2010

10 métodos de estrategia de manipulación inducida o como manipular a la gente a través de los medios


Mea culpa… como estrategia de manipulación inducida

09/10/2010 por Atreyu

Hace pocos días distintos medios en Internet han publicado un breve artículo de Noam Chomsky, titulado “Las 10 Estrategias de Manipulación Mediática”. Se trata de un listado en el que describe, de forma muy sintética las estrategias que utilizan los medios de información para manipularnos a su antojo.

Ese artículo nos recuerda algo que ya sabemos… ¿o no? Para una mayoría de las personas las estrategias de las que habla Chomsky distan mucho todavía de ser algo evidente. Por eso creo que este breve artículo podría convertirse en un pequeño recordatorio que uno debe tener a mano, y que le sirva para hacer prácticas de cómo descubrir para sí mismo, y señalar a todos los que aún no las vean, esas estrategias en la forma en la que nuestros periódicos y televisiones manejan la información: lo que nos cuentan y lo que nos ocultan. Y cómo todo eso van conformando nuestra concepción de la realidad. Tampoco estaría mal que este tipo de conocimientos tuvieran su sitio en las aulas…

Incluyo a continuación el artículo Lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios y a continuación hago una reflexión sobre el punto número 9 del listado

1. La estrategia de la distracción

La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética.

“Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9. Reforzar la autoculpabilidad

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

Una reflexión sobre el punto número 9: Reforzar la autoculpabilidad

Encuentro que este es un punto que, de alguna manera, se diferencia de todos los otros. Los demás tienen en común que se refieren a una manipulación desde el exterior. Sin embargo, éste contiene una clave muy particular, porque la manipulación consiste en promover que sea el propio individuo quien se autocensure y autolimite.

Recientemente he caído en la cuenta de que la estrategia de reforzar la autoculpabilidad parece especialmente diseñada a la medida de los buscadores e idealistas. De aquellos que estamos firmemente convencidos de que la mejor –o incluso la única- manera de arreglar el mundo es arreglándonos a nosotros mismos. Los que -en palabras de la madre Teresa de Calculta- pensamos que si cada uno barriera delante de su casa el mundo estaría limpio.

Esto que es nuestra verdadera fortaleza puede ser también nuestra máxima debilidad. El hecho de que hagamos un gran uso de la introspección para observar nuestras incoherencias nos hace especialmente vulnerables a este tipo de manipulación si no entendemos que puede ser utilizada por aquellos que, como dice, el punto 10 del listado de Chomsky nos conocen mejor que nosotros mismos… y además de eso su objetivo es ejercer el máximo poder sobre nosotros, en su propio beneficio.

Y es que uno puede pasarse la vida entera buscando perfeccionarse como para alcanzar la suficiente talla moral para levantar la voz contra lo inmoral, o lo escandalosamente injusto…sin encontrar nunca que ese momento ha llegado. Por eso es importante comprender que es también en ese equilibrio interior-exterior donde se ha de trabajar el crecimiento, porque de lo contrario estaríamos contribuyendo –en nombre de un mal entendido autoperfeccionamiento- a que el mal siguiera campando a sus anchas.

En estos momentos la Humanidad está en el ojo del huracán de un cambio monumental. Mal y Bien, Luz y Oscuridad, están -mientras se desmorona una concepción de la realidad y emerge una nueva- completamente polarizados e inextricablemente unidos.

En el exterior observamos un avance rapidísimo en lo que tiene que ver con los recortes de libertades. No deberíamos buscar engañarnos a ese respecto negando la evidencia. Evidentemente, en amplios sectores de la población existe una percepción creciente de desasosiego, pero lo cierto es que la mayoría de las personas es aún muy inconsciente de lo que está sucediendo en el mundo detrás del telón. Por tanto, queda mucho trabajo por hacer.

Pensar está ahora mismo prohibido. Sin embargo, es un acto de libertad que sigue siendo imprescindible.

Lo que podemos hacer

Tomar conciencia de que son las ideas lo que está en el origen de nuestra realidad material. Si no nos gusta lo que hemos proyectado fuera tenemos que revisar las creencias que están en el origen de nuestras creaciones. Y este trabajo, (que lo es, y muy intenso), si lo queremos llevar a cabo por nosotros mismos requiere de tiempo, silencio y reflexión.
Por tanto, debemos seleccionar con cuidado las semillas que colocamos en la mente; podemos elegir mensajes que nos hacen sentir pequeños o, por el contrario, los que nos ponen en contacto con todo nuestra potencial. Es una decisión.
Las estrategias de los medios de comunicación (prensa y televisión) de las que hemos hablado en este post están dirigidas a hacer de nosotros marionetas al servicio de un poder superior. Nos corresponde decidir si queremos ese u otro futuro para nosotros.
La situación crítica ante la que se halla nuestra civilización necesita que un porcentaje de población acepte el reto de sembrar en sus mentes, y regar con sus actos, la semilla de aceptarse a sí mismos como consciencia creadora ilimitada capaz de crear un mundo de equilibrio y armonía para todos. Cada uno de nosotros, ejerciendo su soberanía individual, puede decidir si quiere unirse a ese grupo de población que, desea aliarse con las fuerzas de la evolución para hacer realidad ese objetivo.
Video corto que refleja muy bien la forma en que la sociedad modela nuestras creencias limitantes

domingo, 12 de diciembre de 2010

Prometeo


MANUEL VICENT 12/12/2010

Cada día hay más distancia entre los que saben mucho y los que saben poco, entre los que lo pueden todo y los que no pueden nada. Cada día son más los que obedecen ciegamente a unos pocos y es más profundo el vacío entre esos seres innombrables que ostentan el poder sin límite sobre nuestras vidas y la sociedad invertebrada que se mueve abajo como un ganado lanar. No obstante, existen unas reglas precisas para que la gente obedezca sin rebelarse, creyéndose libre. Ante todo hay que tener al público contento y culpabilizado, sin darle tiempo a pensar. En cualquier caso, será necesario agitarlo con un látigo para que baile y se divierta ante una hipotética catástrofe que se avecina. Se le azotará alegremente con espectáculos de masas, con la basura de la televisión, con un sexo imposible al alcance de la mano, con ídolos del deporte, que sobre los vertederos industriales de las ciudades erigirán unos cuerpos desnudos en las vallas publicitarias como productos deseados, pero en medio del sonido que desprende una fiesta semejante se deberá oír una voz potente que anuncie medidas dolorosas, necesarias e inevitables para salir de la crisis sin que se nos permita dejar de bailar. La voz repetirá una y otra vez que todo ha sucedido por nuestra culpa. Queríamos tener dos casas, un coche de gran cilindrada, ir de vacaciones de verano a Cancún o a esquiar a los Alpes, y no cesamos de consumir sin freno, de exigir trabajar menos y cobrar más. Protegidos por el vocabulario críptico de la alta tecnología, por el jeroglífico indescifrable de las leyes religiosas del mercado, el sistema hará que te sientas un menor de edad, ignorante y cómodo en medio de la mediocridad general, te hará correr agónicamente hacia el pesebre repleto de alfalfa y cuando te tenga del todo en sus manos te enseñará a balar. Pero recientemente ha surgido un nuevo Prometeo que ha vuelto a robar el fuego del Olimpo. El héroe mitológico se ha encarnado en Julian Assange, el creador de Wikileaks, al que han encadenado para dejarlo a merced de las alimañas. Ha sido el primero, pero pronto tendrá una legión de seguidores dispuestos a apropiarse de la alta tecnología informática, como del fuego sagrado, y entonces serán los corderos los que desafíen y suplanten a los dioses.

jueves, 28 de octubre de 2010

martes, 26 de octubre de 2010

“Es necesario ‘un nuevo Nuremberg’ para los especuladores financieros”


Declaraciones de Jean Ziegler, miembro del comité consultivo del Consejo de Derechos Humanos de la ONU


Los especuladores financieros, causantes de la crisis mundial, deben comparecer ante un nuevo “tribunal de Nuremberg”, similar al que juzgó a los nazis después de la Segunda Guerra Mundial, afirma el analista y miembro del comité consultivo del Consejo de Derechos Humanos de la ONU Jean Ziegler.

La “responsabilidad final” de la crisis económica “es de las entidades capitalistas, de los especuladores de las bolsas, esos bandidos a los que hay que sentar ante una corte penal internacional, ante un nuevo Nuremberg”, señala Ziegler, quien estos días presenta en Madrid la edición española de su libro “El odio a Occidente”.

Esta obra denuncia el incumplimiento de los compromisos de las naciones más ricas con la ayuda a los países subdesarrollados, y el neocolonialismo lanzado por las empresas multinacionales amparadas en un sistema financiero “caníbal”, como subraya Ziegler en una entrevista con Efe.

El que fuera relator especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación entre los años 2001 y 2008 no deja títere con cabeza y arremete contra las instituciones que considera cómplices de esos “piratas financieros”, como la Unión Europea, a la que califica como una “organización mercenaria del gran capitalismo internacional”.

Ziegler recuerda que en octubre de 2008 “los países de la zona euro decidieron en París pagar 1,7 billones de euros para evitar el colapso financiero y garantizar los créditos interbancarios”, y que antes de que terminara ese año esos mismos estados habían recortado drásticamente las partidas del Programa Alimentario Mundial (PAM)

“Hoy día, el presupuesto del PAM es de 3.200 millones de dólares, la mitad del que había anteriormente. Eso significa, por ejemplo, que en Bangladesh se eliminan todas las comidas escolares y que un millón de niños se queda sin su principal fuente de nutrición diaria”, asegura Ziegler, quien acusa sin reparos a los “bandidos de la especulación”.

“Son criminales que han cometido crímenes contra la humanidad, en el sentido estricto del término según la justicia internacional. Sus acciones han provocado la muerte de millones de personas, mientras continúan con su estrategia para dominar el mundo”, agrega Ziegler.

Se refiere a la conferencia internacional que estos días se ha reunido en Nueva York para analizar el cumplimiento de los llamados “Objetivos del Milenio” de la ONU destinados a avanzar, antes de 2015, en la erradicación de la pobreza, el hambre, el analfabetismo, la desigualdad de género, la mortalidad infantil, las epidemias y la destrucción del medioambiente, entre otras metas.

“Han pasado dos tercios del tiempo desde en el 2000 se reunieran por primera vez 298 jefes de Estado y Gobierno, y vemos que la situación es inversa. Cada cinco segundos un niño menor de diez años muere de hambre en el mundo. Más de 37.000 personas mueren de hambre cada día y 2.000 millones sufren desnutrición”, destaca.

Lo peor de todo, insiste Ziegler, es que con la agricultura actual podría producirse suficiente alimento como para mantener a 12.000 millones de personas, es decir, el doble de la población mundial actual.

“La muerte de hambre de un niño hoy día es un asesinato. Este es un orden mundial caníbal”, sentencia.

El también autor de “El imperio de la vergüenza” (2006) se refiere asimismo en su nuevo libro a la lucha de las multinacionales por el control de los recursos energéticos de Nigeria y a la nacionalización por el presidente boliviano, Evo Morales, de la producción del gas y la minería en su país que antes controlaban las empresas extranjeras.

Una mención especial le merece el presidente estadounidense, Barack Obama, de quien destaca en la entrevista que “la esperanza fue tan grande con un afroamericano en el poder en EEUU que la decepción es, si cabe, más grande”.

No obstante, disculpa a Obama por el “terreno minado” en que se mueve: “hay tres líneas rojas en EEUU que un presidente no debe cruzar. No debe ofender al complejo industrial militar, un estado dentro del Estado, ni a Wall Street, ni al lobby sionista en su país”.

“Obama sabe perfectamente que si ataca a cualquiera de estos grupos, será asesinado”, afirma Ziegler rotundo.

Como salida a tan negra situación, este profesor egregio de la Universidad de Ginebra llama a la creación de un frente solidario entre la nueva sociedad civil “que crece en Occidente” y los movimientos sociales de los “pueblos del Sur”, a fin de hacer la que sería “la primera revolución mundial victoriosa”.